Sábana Santa: nuevos estudios de ADN detectan origen en Oriente Medio y reavivan el debate científico

Sábana Santa: nuevos estudios de ADN detectan origen en Oriente Medio y reavivan el debate científico

Una reciente investigación basada en análisis de material genético ha vuelto a posicionar a la Sábana Santa de Turín en el centro de la discusión científica global. El estudio, difundido por Vatican News y liderado por el genetista italiano Gianni Barcaccia, reveló un predominio de ADN originario de Oriente Medio en las fibras del lienzo.

Los análisis técnicos no solo detectaron rastros genéticos compatibles con esa región, sino también la presencia de microorganismos característicos de entornos con alta salinidad, similares a los del Mar Muerto. Estos hallazgos refuerzan la hipótesis de que el tejido pudo haber permanecido en dicha zona geográfica, vinculándose con los relatos históricos y bíblicos sobre su origen.

No obstante, el equipo de investigadores advirtió que el lienzo presenta múltiples contaminaciones genéticas acumuladas a lo largo de los siglos, producto del contacto con diversas personas y ambientes. El Santo Sudario, que se preserva en Turín, es una pieza de lino de 4,4 metros de largo por 1,1 de ancho que muestra la impronta de un hombre con heridas de crucifixión.

Contexto histórico y científico

La autenticidad de la reliquia ha sido motivo de controversia permanente. En 1988, un estudio de carbono 14 dató la tela entre los años 1260 y 1390, sugiriendo un origen medieval. Sin embargo, estudios posteriores cuestionaron esos resultados, alegando que las muestras tomadas podrían haber correspondido a remiendos posteriores del tejido original.

El nuevo análisis genético sumó datos adicionales al identificar rastros vinculados a regiones de la India, lo cual podría estar relacionado con las antiguas rutas comerciales de la seda y el lino, o con la procedencia de la materia prima. A pesar de la precisión de las nuevas tecnologías, la Sábana Santa continúa siendo un objeto de estudio que desafía los límites entre la ciencia y la fe, manteniendo abierto el enigma sobre su verdadera historia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *